jueves, 17 de enero de 2013

Libro: Camelia

 
¿POEMARIO O RECETARIO PARA LA VIDA?

El poemario de mamá es mi libro de cabecera, el recetario de la vida y mi compañero de insomnios, es por eso que me permito hacerles algunas recomendaciones.

Sáquenlo sin dudar de la mesa de noche cada vez que estén cansados y tristes como dice su emblemático poema El roble y el viento.

Láncense con corazón de adulto o con alma de niño en busca de acertijos, como en el poema Ajedrez, en donde los elementos del tablero no sólo son burdas piezas de ajedrez sino que representan el juego de la vida, de la vida de mamá o de la suya propia. Además, permítanles leer esta misma poesía a sus niños, y dejen, como yo lo hice, que sea una de los primeros versos que memoricen. Y quizás les haga gracias, sin que entiendan, todo lo que son esas piezas para mi mamá y sólo les parezca armoniosa y graciosa.

Anímense a soñar y tendrá otro motivo para de nuevo desempolvar estas poesías cuando pases los años. Poesías que para mi reflejan la esencia de una persona que vive el día a día soñando, siempre soñando; para así poder escribirle a la hija recién nacida una poesía por sus quince años y no cansarte de soñar y escribirle también a la nieta. Ideas que aparecen en los poemas Cuando tengas 15 años y A mi primera nieta. Versos muy míos y muy del mundo.

Reléanlo una y otra vez para entender que la vida trascurre más rápido de los que pensamos y que a cada momento hay que sacarle lo más que se pueda. Sobre esto, una de las frases que más impactan en este libro es aquella que dice, sin miramientos ¡Eres viejo! En su memorable Vida.

Consúltenlo para entender la esencia de la escritora, de su constante lucha por querer que todo el mundo sienta su intensidad, su amor sin límites. Compartan la lucha permanente de un ser indomable, aparentemente frágil pero que tiene la fortaleza del roble y la libertad del viento. Imperdible: El roble y el Viento.

Comprenderán, entonces, que pedirle algo distinto es realmente imposible, como pedirle el sol que no caliente, a las estrellas que no brillen o a las aves que dejen de volar. Uno no debe dejar de leer Imposible.

Cuando piensen que ya no hay razones para sacarlo de su velador, piensen en que es incluso un libro para leer en tus momentos de insomnio y reír. Lo cual les permitirá no  frustrarse para leer en tus momentos de insomnio y reír. Lo cual les permitirá no frustrarse por el sueño no conseguido como ocurre en el poema Un Concierto singular.

Definitivamente un libro para reír, llorar, jugar, soñar y sobre todo para vivir.

Marita.

MUÑECA

Hoy vuelvo atrás queriendo recordarte,
mirando a tu muñeca sorprendida
con el brillo en los ojos, sonriente
y aquel  mohín de niña consentida

¿Mamá, no puede hablar esta muñeca?
por qué, si tiene boca me preguntas.
quisiera yo decirle que la amo
y que ella me conteste si me escucha

Avanzo en el recuerdo nuevamente
quedando lejos aquellas fantasías
no es ya la muñeca tu presente
llegan a ti otras melancolías

Eres mujer y niña al mismo instante
quieres lograrlo todo en cada día
yo entre gruñona y complaciente
comparto en tus quince años la alegría

Tus lágrimas recuerdo, tus sonrisas
al término de etapa secundaria
la despedida de horas compartidas
con inquietudes juveniles en el alma.

Ya no habrá más campanas ni recreos
con tu mandil de colegiala,
te veo ahora feliz en el recuerdo
de aquel ingreso a superiores aulas

Serás lo que te dicten tus anhelos
Viajera, maestra o asistenta,
mas sé que siempre mis desvelos
te seguirán con la mirada atenta.
surgirá entonces rodeado de misterio
aquel primer amor que tú presientes
ilusionada quisieras retenerlo
y junto a ti, soy joven nuevamente

Al matrimonio llegarás soñando
con ser la madre que tenga en su regazo
ya no aquella muñeca de tus juegos hablando
sino el propio bebé acunado en tus brazos.

Pasando pues las horas y los días
mi amor de madre te sigue siempre viendo
como a la dulce niña traviesilla
de cabellos rizados o de cerquillo inquiero
con tu linda muñeca o el cuadernito nuevo
o como la chiquilla que no dejó el colegio.

Mas las arrugas surcarán mi cara
y blancas canas adornarán mi frente
pero tú, hija  mía bien amada,
seguirás siendo niña en mi presente.

Para Marita y Ximena




Autor(es): Bertha Cuba de Paredes
Editorial:
Medianoche Editores
Páginas: 
Tamaño: 13.5 x 19 cm.
Año: 2011
Precio: S/15.00