miércoles, 7 de diciembre de 2016

Recital de Flauta y Violín





Recital de Flauta y Violín, a cargo de Paúl Valdivia y Renso Sánchez.
Lunes 12 de diciembre, 2016
Alianza Francesa de Arequipa (Santa Catalina Nº 208, Cercado)
Ingreso: 19:00 h
Inicio: 19:30 h
Ingreso libre

Cita CCCVII: 340º Aniversario de la Determinación de la Velocidad de la Luz



 340.º aniversario de la determinación de la velocidad de la luz

Doodle de Google

 
"Galileo Galilei (1564-1642), el padre de la astronomía y física moderna, estaba obsesionado por conocer la velocidad de la luz. Sus contemporáneos pensaban que era instantánea, pero el italiano quería demostrar que no era así. Hizo varios experimentos con diferentes focos colocados en distintas colinas, pero la velocidad era tan alta que no podía medirla con los relojes de su época. Muchos otros intentaron resolver este problema, pero no fue hasta 1676 cuando alguien dio con la solución. El astrónomo danés Ole Christensen Romer (1644-1710) fue el primero en lograr una valida determinación de la velocidad de la luz.

Hoy, miércoles 7 de diciembre, Google celebra el 340º aniversario de este descubrimiento dedicándole a Ole Romer un divertido ‘doodle’ interactivo. En la ilustración aparece el danés muy pensativo rodeado de los elementos que le permitieron dar con su hallazgo: un telescopio, la Tierra, el Sol, Júpiter y su satélite Io.

Ole Romer descubrió que la respuesta a la duda de Galileo se encontraba fuera de la tierra, donde las distancias son mayores y era más viable determinar la velocidad de la luz. Apreció que el lapso de tiempo que pasaba entre los eclipses de Júpiter con sus distintas lunas era más corto cuando la Tierra se movía hacia Júpiter, mientras que era más largo cuando ésta se alejaba.

Teniendo esto en cuenta, Ole Romer calculó que la luz tardaba 22 minutos en cruzar la órbita terrestre. Estimó que la luz viajaba a unos 220.000 kilómetros por segundo, un valor muy por debajo de la actual realidad (299.792,9 km/s), pero que en la época se dio por bueno porque en el siglo XVII no se conocía con tanta exactitud como ahora la distancia entre planetas. Hoy en día se sabe que aquellos 22 minutos de los que hablaba Ole Romer se cubren en tan solo 17 minutos, pero no resta mérito a su hazaña."


CADENA DE CITAS  

Hay Festival Arequipa 2016: A la vuelta de la esquina





Del 8 al 11 de diciembre la ciudad de Arequipa recibirá a más de 100 de invitados procedentes de 15 países que darán vida a charlas, debates, conferencias, lecturas, muestras de cine y talleres.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Podcast RFI: Lluis Quintana Murci, arqueología genética


EL INVITADO DE RFI

Difundido el 05-12-2016 Modificado el 05-12-2016 en 15:54




Un reciente estudio científico demuestra que una parte de nuestra capacidad de protegernos contra las infecciones, nosotros los hombres modernos, la hemos obtenido gracias al cruce con el Hombre de Neanderthal, desaparecido de la faz de la tierra hace casi treinta mil años.

El responsable de este estudio en Francia es el bioquímico mallorquín Lluis Quintana Murci, director científico del Instituto Pasteur en Paris. Lluis Quintana Murci ha nacido en Palma de Mallorca, en el archipiélago español de Baleares.

Comenzó sus estudios en la UIB y los finalizó en la Universitat de Barcelona. Posteriormente obtuvo su doctorado en genética humana por la Universidad de Pavía (Italia) y potenció la dirección de investigación en la Universidad Pierre y Marie Curie de París.

Después de un curso posdoctoral en el Instituto Pasteur y numerosas estancias en la Universidad de Tucson (Arizona, Estados Unidos) y de Oxford (Inglaterra), desarrolló su labor en el Centro Nacional de la Búsqueda Científica, cuyas siglas en francés son CNRS. Desde 2007 dirige la Unidad de la Genética Evolutiva Humana en el Instituto Pasteur y este año ha sido nombrado director científico de esta prestigiosa institución.

P. Adolfo Franco, SJ: comentario para el domingo 04 de diciembre


ADVIENTO Segundo Domingo
Mat 3, 1-12

En aquellos días Juan el Bautista se presentó predicando en el desierto de Judea, y decía: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado. Éste es aquel de quien el profeta Isaías dijo:

»“Una voz clama en el desierto:
Preparen el camino del Señor;
enderecen sus sendas.”»

Juan usaba un vestido de pelo de camello, llevaba un cinto de cuero alrededor de la cintura, y se alimentaba de langostas y miel silvestre. A él acudía la gente de Jerusalén y de toda Judea, y de toda la provincia cercana al río Jordán, y allí en el Jordán la gente confesaba sus pecados y Juan los bautizaba.
Cuando él vio que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: «¡Generación de víboras! ¿Quién les enseñó a huir de la ira venidera? Produzcan frutos dignos de arrepentimiento, y no crean que pueden decir: “Tenemos a Abrahán por padre”, porque yo les digo que aun de estas piedras Dios puede levantar hijos a Abrahán. 10 El hacha ya está lista para derribar de raíz a los árboles; por tanto, todo árbol que no dé buen fruto será cortado y echado en el fuego.
11 »A decir verdad, yo los bautizo en agua en señal de arrepentimiento, pero el que viene después de mí, de quien no soy digno de llevar su calzado, es más poderoso que yo. Él los bautizará en Espíritu Santo y fuego. 12 Ya tiene el bieldo en la mano, de modo que limpiará su era, recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en un fuego que nunca se apagará.»
 
La presencia de Juan Bautista, tal como aparece en este párrafo del Evangelio es impresionante, por lo que hace y por lo que dice. Lo principal que hace es ser coherente, vivir una vida extremadamente austera sin compromisos con lo fácil, con lo material, con la comodidad. En su vivienda, en su comida y en su vestido, hay un desarraigo de todo lo placentero, que impresiona: vive en el desierto, sin protección de techo alguno, come lo que el desierto produce (¿y qué produce el desierto?), y viste una piel de animal. En él todo se ha concentrado en su espíritu, y por eso de ese espíritu brota una voz llena de verdad y de fuerza.

Esa voz nos empuja a dos cosas: a la conversión y a estar abiertos a la novedad de Jesús, que viene detrás de él, pero que es más fuerte y que bautizará con Espíritu Santo y fuego. La conversión y la aceptación de la novedad de Jesús. Dos mensajes que se complementan, que uno lleva al otro. Porque la conversión es principalmente una actitud radical del espíritu, que nos vacía de todo lo que sobra en nuestro espíritu y en nuestra vida, y así nos capacita para recibir a Jesús y su novedad.

Juan bautiza, y a los que confesaban sus pecados, les daba un mensaje de conversión. Buscar las raíces del pecado, que hay detrás de los pecados y arrancarla. Ese es el camino de la conversión. Para nosotros es hacer el esfuerzo por recuperar la pureza original en la que fuimos bautizados. Esa renuncia al mal que repetimos entonces en nuestro bautismo por tres veces: estar siempre del lado del bien, de la verdad, de la pureza, y renunciar a Satanás y sus seducciones; eso dijimos y eso debemos recobrar, una acción decidida para recuperar la blancura del vestido que nos cubrió en el bautismo. Esfuerzo de conversión que es aspirar a lo que podemos llegar a ser, y dejar la mediocridad de una vida en que vivimos un cristianismo de "más o menos".

Nos preparamos a celebrar la Navidad, y miramos en la dirección del pesebre, y por eso adelantando la luz que de ahí brota, queremos otra vez estar configurados a la imagen del Salvador que nacerá como una luz sin sombras, y como nuestro ideal.

Y la segunda parte del mensaje que nos da Juan Bautista es la novedad que trae la llegada de Jesús, el Salvador. Ya no se trata de la filiación de Abrahán, de la que se gloriaban los judíos. La salvación de Jesús sobrepasa la propuesta de la ley judía. Va más allá, y es completamente nueva.

Y es que todo lo que trae Jesús es nuevo. Y lo primero que es nuevo, es que quien viene a vivir entre nosotros, que viene a enseñarnos y viene a salvarnos, es Dios mismo. Ya no es un mensajero como tantos que El había ido enviando antes. Ahora es Dios en la persona de su Hijo, habitando entre nosotros; y esto es algo completamente asombroso y que siempre será nuevo.

Pero además es nuevo el concepto de Dios, que Jesús nos revela: Dios es amor y es nuestro Padre; esto es completamente nuevo. Dios es un abismo de amor, que habita en nuestras vidas. Ya Dios no es un "habitante del templo" sino que es un "habitante del corazón del hombre". Dios es parte de nuestra propia intimidad, y al que debemos llamar Padre.

Es nueva toda la doctrina que Jesús nos enseña; es tan nueva que nos desconcierta, cuando nos propone sus ideales en las bienaventuranzas. Cuando nos empuja al amor hasta el extremo y sin condiciones, hasta dar la vida, sin esperar retribución. Es nueva esta conducta cristiana, que ningún otro maestro habría podido enseñar, porque Jesús es el único que la vive en su totalidad, hasta la muerte.

Por eso tenemos que estar abiertos a la novedad, después de purificar nuestro corazón con la conversión. Y tomar la novedad misma como un horizonte de nuestra vida cristiana personal. La novedad es algo que debe caracterizar también nuestra vida de cristianos. Una adhesión a Jesús siempre renovada, como si siempre estuviéramos de estreno. Cada acto de nuestra vida de cristianos, saliendo del corazón como si por primera vez conociéramos a Cristo. Si cada acto de nuestra vida de cristianos fuera de verdad un acto profundo de amor, nuestro cristianismo siempre tendría el vigor y la lozanía de lo nuevo. Y es que en nuestra vida de cristianos podemos también establecer mecanismos repetitivos, y formar así rutinas de comportamiento, en las que la emoción de la entrega no está casi nunca presente. Nuestro cristianismo debe aspirar a ser siempre algo nuevo, no algo simplemente mecánico.

Así nos preparamos con este nuevo mensaje para la Navidad: la conversión del corazón y el asombro ante lo nuevo de Jesús.

Adolfo Franco, SJ

Diccionario CCCXI: Charrúa


"Por fin hay uno que entiende a medias ese idioma y que explica al funcionario del rey: los recién venidos son ingleses y el capitán que los encabeza se llama John Drake.
Demúdase Ortiz de Zárate y se le marca en la frente la lividez de la cicatriz:
- ¿Drake ¿Dráquez? ¿Cómo el pirata Francis Drake?
Torna a parlamentar el intérperte y con mil dificultades traduce: el joven es sobrino de Sir Francis Drake, corsario de la Reina Isabel de Inglaterra.
Torna a parlamentar el intérprete y con mil dificultades traduce: el joven es sobrino de Sir Francis Drake, corsario de la Reina Isabel de Inglaterra. Lo mismo que sus compañeros, se ha fugado a través del río, por milagro, en esa frágil canoa. Los charrúas les tuvieron presos durante trece meses." 

Misteriosa Buenos Aires. Página 31. Manuel Mujica Láinez. Biblioteca del Viajero ABC. España - 2004.


Charrúas


  1. adj. uruguayo. Apl. a pers., u. t. c. s.
  2. adj. Dicho de una persona: De alguno de los pueblos amerindios que habitaban la costa septentrional del Río de la Plata. U. t. c. s.
  3. adj. Perteneciente o relativo a los charrúas.
  4. adj. Perteneciente o relativo al charrúa (‖ lengua). Léxico charrúa.
  5. m. Lengua amerindia, emparentada con el chaná, que hablaban los charrúas.

Fuente: Diccionario de la Lengua Española. Vigésima segunda edición. 

LA CADENA DEL DICCIONARIO 


Calvin and Hobbes (04-Diciembre-2016)



http://www.gocomics.com/calvinandhobbes/2016/12/04


Fuente: Calvin and Hobbes Comic Strip on GoComics.com.

Calvin y Hobbes es una tira cómica escrita y dibujada por Bill Watterson que relata, en clave de humor, las peripecias de Calvin, un imaginativo niño de 6 años, y Hobbes, su enérgico y sarcástico, aunque algo pomposo, tigre. La pareja recibe sus nombres de Juan Calvino, teólogo reformista francés del siglo XVI, y de Thomas Hobbes, filósofo inglés del siglo XVII. La tira cómica se publicó diariamente desde el 18 de noviembre de 1985 hasta el 31 de diciembre de 1995, apareciendo en más de 2.400 periódicos y con más de 30 millones de ejemplares vendidos de sus 18 libros recopilatorios, lo cual la convierte en un referente de la cultura popular incluso en la actualidad.